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January 06, 2009 by
Luis Torres Montero

No hay que ser muy suspicaz para saber a quien César Hildebrandt disparó hoy. En su columna le da duro al súper galardonado poeta nacional Antonio Cisneros: ” Y ese poeta borrachoso y alguna vez divertido que tiene la voz guarapera y desprecia a todos los que no se emborrachan y esnifan y jura que es el Guinsberg de la calle de las pizzas, ¿en qué cocina de Torre Tagle sirve y con qué bocaditos se atraganta?”. Wow, aguante el metal, bro. ¡Jarcore!
Cisneros -el poeta; no el blogger de miel-, es director del Centro Cultural Garcilazo de la Vega, el centro de altas actividades culturales de los diplomáticos, en Torre Tagle.
-Y sigue César, ahora dándole al curriculum del vate miraflorino; y con justa razón. La obnubilación de Cisneros con las grandes preguntas políticas, al callar tanto, es deplorable. Muchos de nosotros, que adoramos la poesía, tiene esa espina cisneriana (vargalloseana) de cuándo se jodió su poesía escrita. César lo expresa así: “Las becas Fullbright, las becas Guggenheim, las becaciones, las vacaciones, las contemplaciones: todo eso, muchachos, los ha sacado de la historia, los ha librado del dolor, los ha vuelto esa prosa oscura y fingidamente autista, esa poesía que se empeña en no decir nada y lo logra admirablemente, esa manera tan bien pagada de hacerse los cojudos.”. Claro está que con ese párrafo se baja a medio Parnaso chichalandero. Por no decir a TODOS.
-Esta bala también tiene nombre y apellido. No diré a quién fue dirigida. Él solito lo comentará: “A los novelistas que no han leído a Arguedas pero adoran a Bayly les importa menos.”
- El trío “Santo Grial”. Es decir: Cisneros, Ampuero, Tola; amigotes del mainstream, deben estar con las orejas rojas. El mundo cambia y ellos serán enterrados por tanto silencio. Y sus obras, solitas, sus panteones. Y la comparsa de jóvenes escribas que escriben al pulso de sus limitados sueños. Que no se metieron con la política porque era de acento desfasado. O porque era anti fashion. Todos esos mentecatos que huelen a naftalina de starbucks, jódanse.
- El tema de la facción intelectual alpinchista, jipi decadente y aperturosa vale un debate blogósfero nacional (en el peor sentido de la palabra; la de la vanidad, ese cáncer de la creatividad). Es lícito reclamar sobre el silencio en las páginas de los creadores. Es humano ponerle el freno a la invasión israelí.
- César said: “Y entonces nada de críticas arregladas en el dominical de “El Comercio”. Nada con la mafia malogradaza de los cuetos. Nada con postular a becas de los Estados Unidos, donde viven los faverón y despachan los viejos que el sistema desbravó hace un montón de años. Por eso es que en mucho de lo que se publica, todo parece de cartón o mineralizado, abstracto hasta la desaparición del hombre, amoratado a golpes de evasión. El sistema les dijo: no se contaminen y ellos no se contaminaron. Trabajan en quirófanos (donde opera el sistema)”. Hildebrandt subraya la condición chata (de contenido social) de algunos creadores; refiere que se debe a la obediencia al mercado editorial. Estoy de acuerdo. La tiranía de Planeta. También es el snobismo cruel egocentralizado ¿no?. Los escritores modelitos Iván Thays, maderfakers, se pueden ir todos a la misma merda (pero después de jugarles Winning Eleven). La política es un brazo, una extremidad de la vida contemporánea. Y siempre será así. Es increíble cómo ha sido cercenada en las obras de varios creadores.
- Me dicen de buena fuente que Toño Cisneros es pata de Magaly Medina. No sé si esto tenga que ver con la correlación de tema en la mente de Hildebrandt. Acuérdese que después de su columna “La Otra Libertad de Magali Medina”, sigue esta ¿Será casualidad?
- Eso es todos amigos. No me queda otra cosa, como chichalandista declarado, que enseñar a estos muchachos el arte de escribir el nuevo poema –es mi blog pes, me meto cherry y a ti qué te importa, oe, ando más misio que El Pianista interpretado por Adrien Brody cuando se le cae su conserva de comida y rueda hacia el alemán-. Oes, algún editor o mecenas podría llevar adelante mi libro: “Chichalandia, los poemas de la gente”. Ya, pe, oe, ta ke puro renatitos son, no? Fakiú, Santillana, Planeta, me cago en ustedes.
Nota: El Malapalaword regresará después de unos enlatados de atún en esta, su temporada “Summer-crisis mundial ‘09″, tómate un lamborgini y quédate ‘gato’.