Sí a ese aborto 15
Actualizado con la segunda parte publicado hoy (23/10/09)
Malapalabrera, ya dejé muchas ventajas a pacatos opinólogos y demás plumas católicas.
Llegó ‘tu firme’, el de la opinión un paso adelante, en esta tu columna sólo para la pipol True –esta franja es tan verdadera que novela de Vargas Llosa parece inverosímil-. El enrevesado tema de la legalización del aborto eugenésico (por malformación congénita) y por violación, se discute calientito en el Congreso y ya empezó la intolerancia violenta de algunos grupos ortodoxos.
De arranque, los afeitaré a todos con mis conclusiones. Nadie puede decidir y condicionar a la mujer cuando peligra su bienestar. Menos, en forma determinante, tanto legal como social. Nadie, tampoco, puede pronosticar su futuro, después de su elección. Facilito nomás, o sea, como dicen mis leidis sabrosonas que se elevan con el vino: “¿Qué parte de _______ no entendiste?”.
Cada mujer y su caso es universo único de circunstancias que se debe tratar con pinzas (campañas); más científicas y menos compulsivas –tacha el lente apasionado de alguna religión, sister-. Menos tú, oe, Cipriani, fuiste, te ganaste una columna. Lo que puede hacer el Estado es crear programas de concientización para lo que realmente significa el aborto, en su criterio de salvar una vida. Agotar sus posibilidades. Ayudar, no ser parte del problema. Pero sin el ajusticiamiento, que debe ser trágico sufrirlo en el embarazo; fakin dese-quilibrio traumático, brox. Encima el hielo social, más la normatividad punitiva, peor, sólo el quinto infierno (imagen: el tira piedra antiguo testamento stail).
Condenar por mermar el peligro emocional y mental, es salvaje. Olvídense del país-convento que somos. Abran los nuevos caminos.
Acá, nadie está en contra de la vida. Estamos en contra del torpe escupitajo del Estado, que casado con la Iglesia, sigue con este derrotero de políticas hasta el momento fracasadas -cada año mueren mil 800 mujeres relacionadas con el embarazo y el parto-.
II
Ya para no aburrirlos con esto del aborto (eugenésico y por violación), discutido acaloradamente en el Congreso, hice una más suavenakuaker, pe. Ya sea el Estado, como la Iglesia, ambos entorpecieron y anidaron más muertes de jovencitas con su absurda penalización de décadas.
Ahora, llega la hora de la verdad, donde sólo el género involucrado (femenino) está en derecho de decidir y tomar al toro por las astas, y los demás, acercarse a su intención, sólo como sabuesos al acecho de un hueso sabroso. Eso sí, que sean bacanes en formar valores y educación para sensibilizarnos por la vida de un no nacido, y tal vez ahí, la víctima pida ayuda, asesoría. O le dé vuelta y cargue el problema mayor. Y ahí el Estado es. O los grupos religiosos. O los centros de ayuda no gubernamentales.
Esto no quiere decir que se aborte como si se pagara la 73. Entiendan: La consideración del aborto ya es un problema autodestructivo en sí mismo. No le echemos más leña al fuego. No traumaticemos a las peruanas, en su mayoría jóvenes, con miedo, castigo, y sufrimiento. Abramos paso al entendimiento. Somos un país gore en cuanto a este tema. Sí quieren seguir siéndolo, pues revisen las estadísticas y prepárense para que éstas aumenten.
Otra cosa: los congresistas o políticos que tienen una tara cultural o religiosa contra la despenalización, no pes, así no corre –O sea Rafael Rey, apágate simpson-; estas personas son un peligro para el bienestar de las mujeres embarazadas de esta problemática. Porque si seguimos penándolas, igualito nomás.
Los reaccionarios se quedan en otro siglo, pasados y desactualizados de una realidad que no les toca, por la misma ancla de sus creencias y recelo de mantener su poder sobre la población, mediante la ignorancia, usada en lo que es sagrado o no (con atención a protestantes y evangélicos, también). Ellos no quieren imponer la vida, sino sus instituciones.
Tampoco quiero caer en exactitudes y creerme el alumbrado del cigoto, el científico del óvulo + esperma de la vida total. Toda reforma es buena cuando el estado anterior es deplorable y punto, o sea, warafak, cómo dicen mis amadas, las creisis “¿Qué parte de _______ no entendiste?”:
En el Perú alrededor de 371 mil mujeres abortan cada año en condiciones de clandestinidad. Sean conshientes, mis estimadas mentes cerradas que no les gusta leer esta columna. Tacuchaufa cosmik stail, hagan las cosas no por la cruz, sino por las perjudicadas bajo la tierra.
Normativa del aborto en el mundo
Sí a ese aborto





