Beto choteado 2
No sé si alegrarme por la salida de Beto Ortiz de Frecuencia Latina. Lo que sí me produce es una cierta congoja por la clausurada libertad de expresión que se perfila en el Canal 2 -en primera aleta dorsal de tiburón-, un R.I.P. totales, digamos que “lealtad y transparencia”, “Piensa en Grande”, y todas las frases estoicas de Baruch Ivcher in love con su bacinica me tiene puesto de cabeza y el tío ya quemó en su frialdad mercantil. Me llega que saquen así, como si fuera una tachuela a un periodista que más allá de sus desbordes faranduleros o riñas, enemix y amix, lo escupan por ser el ave más fea. En fin, allá ellos. Los valores institucionales, las políticas de la televisión, de la radio, de las webs, deberían sostenerse ante todo en la verdad. Así de simple. Nada que lealtad para los eggs del broadcaster –Beto lo defendió, y lealtad…y qué, perdón, escusemua, escuché “lealtad”, Baruch?-. Cuando te conviene. Tampoco lealtad a la billetera, pe, a la tarjeta de crédito dorada ni mucho menos a las piernas de Claudia Cisneros –o quizá sí, me apunto, pero que cambie su display (fotito) en Twitter que verla recién levantada es también patinada del coyote-. Si la gerencia y los programadores, la gente que ve la calidad de sus programas hiciera su ‘job’ a la medida de sus frases otros personajes que laboran bajo su antena sefardita hubiesen hecho pum! La street está dura y ellos pasan ‘piolín’: Un mudo chainis por ahí; un maquillador destapado a la cola loca con su acompañante Barbie MILF duracell, esposa del gerente chileno; unos robots parlantes leen teleprompter; un bigotón que más parece un gerente y no un periodista serían la mejor “Transparencia” para con sus caché de imagen embadurnen mentiras en el popó de sus anunciantes, piensa en grande, pe, o sea si pienso en chiquito, según ellos, chusma chú y te ves con ‘Cayetano’. Más allá de los temas tocados en su último “Enemigos íntimos” –Crousillat e intereses ‘democráticos’-, Ortiz es el sacrificado de una gerencia que no pudo con el showman que les da de comer. Jaime Bayly ya puede dormir tranquilo en los muslos empapados de vodka de su pá Baruch Ivcher.
Beto choteado






